joaquin doldan

sábado, 28 de enero de 2006

$>EL ASESINO DE LOS BAÑOS PÚBLICOS

El asesino de los baños públicos

Llámenme Jack. Me gusta ese nombre. Es la onomatopeya de un perfecto corte de garganta. Definitivamente este baño es maravilloso pero la mezcla de ansiedad y deseo hace bastante difícil el mantenerse agazapado.
No siempre fui un descuartizador, por el contrario, era la victima perfecta. Cuando entraba a un baño, el olor rancio ,los goteos ocultos, la penumbra y esas ventanas que uno nunca sabe adonde van, me hacían ejecutar mis necesidades a toda velocidad generando la clásica mancha de humedad producto de sacudidas insuficientes. Tan nervioso me ponía que terminaba demorando más de lo necesario. Hasta llegué a entrar a los bares solo para ir al baño a enfrentar mis miedos. Un día acabé con ellos siendo yo el motivo a temer.
Siempre fui muy creativo con respecto a mis crímenes .Tuve una etapa mística donde mis victimas aparecían en posición de loto sobre el water. Después se me dio por hacer bromas con los miembros que descuartizaba. La mejor fue cuando saque un pene en un lugar público y lo tiré contra el piso gritando:"Esta mierda no funciona".
Eso si, nunca fui un sexópata, las violaciones me parecen de mal gusto. Me parece escuchar un ruido...Nadie puede negar el suspenso innato de los baños...el silencio sepulcral...las miradas furtivas...los ecos de pasos...los espejos...
Ahí está .Pobre victima. Para mi es una marca más ,para el país es solo un número estadístico de muertos en los baños. Pobre. En realidad todos somos una estadística para alguien.
Esta es la parte que requiere más sigilo ...Hace sus necesidades, tira de la cadena, se acomoda la ropa, va hasta el lavamanos y un segundo después cuando levanta su cabeza me ve en el espejo, con el hacha en alto ,como aquel humilde tipo que tiene el poder de finalizar la mayor obra de arte con una bajada firme de telón.
TUC!!!.Entre un omóplato y otro. Ahora una pausa y cae...No cae. Claro yo lo estoy sosteniendo con el hacha. No puedo sacarla. Palanqueo y me quedo con el mango en la mano. Este tipo parece no tener sangre. Ahora se ve un agujero en la mitad de su espalda ,en el cual se adivina la parte metálica de mi ex-arma favorita. Lo dicho este tipo es hueco. Ahora no lo sostengo e igual no cae. Su cara en el espejo no dice nada. No me mira ,me ignora....lo maté y me ignora. Salió del baño como si estuviera solo. No estoy seguro que sea lo correcto pero voy a ir tras él .Tendría que haberle cortado la cabeza. Lo sigo a unos metros por la vereda. Nadie nos da bola, aunque ahora se le adivina una aureola roja alrededor del agujero. Ya no se puede confiar ni en tus víctimas. No puedo creer que siga caminando,¿adónde va?...¿Al hospital, a la policía?...Más boludo soy yo que lo estoy acompañando. Ahora dobló por un callejón. Odio usar mi "38",un arma de fuego es indigna de un asesino pero esto es una emergencia."Señor me dice la hora",le grité ,cuando se dio vuelta le di todos los balazos entre el ombligo y la garganta(hasta creo que alguno salió por el agujero de mi hachazo anterior).Por fin cayó boca arriba.
Me di vuelta dispuesto a irme antes de la aparición de algún curioso, cuando escuché:"las once y media".Ahí estaba .Parado ,hediendo a pólvora. Salió caminando y cuando pasó por mi lado dijo un irónico :"de nada".Detesto empujar a la gente ,pero este tipo me estaba desquiciando. No dudé en tirarlo cuando por la avenida apareció un ómnibus a todo lo que da. Fue al pedo porque aunque le dio de lleno, voló y luego de rebotar en el cordón de enfrente, este anormal se levantó, se sacudió las pilchas y entró lo más campante a un edificio.
Entre los tiros, la frenada y el golpe, la calle se llenó de gente. Me colé entre todos con cara de boludo, aunque traía una bronca que volaba. Voy en el ascensor y los recuerdos de este día me dan ganas de huir a mi casa. Lo busqué por todo el hotel y ahí está :dándose un baño de espuma ,tarareando una cancioneta. No lo pensé demasiado, entré y "patié" el equipo de audio adentro de la tina. El chisperío y el humo le dieron efectos especiales a sus sacudones. Me quedé un rato mirando al gordo chamuscado con cara de desconfianza...Ya me iba satisfecho cuando el hijo de la madre me dice:"disculpá ,¿tenés fuego?" ...Ahí estaba otra vez ,parado en bolas, con los pelos de punta ,chorreando espuma por los agujeros. Lo casé del pescuezo con tanto impulso que nos fuimos los dos de cabeza por la ventana. Caímos de un décimo piso. Fue rápido y contundente. Hasta escuché como se me partían lo huesos.
En medio del charco de sangre ,con la cara contra las baldosas, lo último que estoy viendo, es un culo fofo, que se aleja entre la gente...
Publicado por joaquind @ 16:58 | 1 Comentarios | Enviar

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  • Autor: joaquind
  • Fecha: miércoles, 08 de febrero de 2006
  • Hora: 11:24
ESTE CUENTO ABRE LA SERIE (INÉDITA) "LA MALDICIÓN MALDITA". UN CONJUNTO DE RELATOS PARODIANDO EL TERROR. SE EDITÓ EN "ATRAMENTUM" UNA EDITORIAL DIGITAL.