Escribir a la distancia tiene ventajas y desventajas. Las primeras son la buena perspectiva que da un camino recién recorrido, condimentado con memoria y sanas intenciones. Las desventajas tienen que ver con problemas de comunicación, con la posibilidad de no explicarte bien, mirándote a los ojos. Por eso, querido compañero quiero que a mis palabras, como a las de todos los que no estamos en el país las pongas entre comillas y las tomes como de quien vienen.
Algunos escritores tenemos un gran problema, hasta que no vemos impreso lo que pensamos no podemos asegurar lo que sentimos, además de este motivo egoísta me impulsa la convicción de que es necesario compartir estas experiencias de la forma más sincera, para dialogar con el que se queda, para informar al que se va.
La mediocridad puede querer hundir cualquier buena intención, por eso quiero decirte que esto no es ni un elogio del exilio, ni una apología patriótica, en absoluto. En cada línea vas a encontrar muchos sentimientos contradictorios, espero que esto también te sirva para llegar a varias conclusiones. Se habla mucho sobre “irse o no irse”, mucho y mal. Se generaliza, se miente(o se dan verdades parciales que es lo mismo), se especula con los sentimientos, se juega con las necesidades, se olvidan los objetivos.
Me parece que sería perder el tiempo contarte mis motivos para estar acá. Hubo muchos, eso es cierto. Lo que más recuerdo es que una vez que se me instaló la convicción de mi partida nada me detuvo hasta efectuarla, por eso respeto mucho a los que tiene esa sensación de “no aguantar más”. Pero es clave que sepamos que no es cierto que nuestro país “no da para más”, no es cierto bajo ningún concepto. Por eso insisto en que no es mi intención desanimar al que se viene, ni animar al que se queda.
Siempre escuché decir que hay dos tipos de idiotas: los que dan consejos y los que lo reciben, por eso no quiero dar forma de consejo a esta frase: hay que tener claro el motivo por el que uno se va, y lo que se viene a buscar, muy claro hay que tenerlo. Esto que parece tan obvio lo empecé a pensar a los meses de estar acá. Me crucé con un compatriota en el consulado de Uruguay (que gestiona un tal Pou que es sevillano y no tiene ni idea de nuestro país), y me dijo:” Vendí mis dos coches y acá me compré flor de auto y voy al super y lleno dos carros”...me hizo pensar si yo había cometido la misma gilada. ¿De eso se trata?... ¿de poder consumir más? Un amigo marroquí me contó como escapó de la miseria colgando abajo de un camión. Quince horas de estar agarrado con alma a vida con el eje girando cerca de tu cabeza, muchos se duermen y no llegan nunca , otros se suben a unos barquitos(pateras) para cruzar el estrecho de Gibraltar, las mafias que los cruzan muchas veces los hacen saltar antes de llegar a la orilla (sepan nadar o no). Otros muchos naufragan, sus cuerpos llegan a las playas de Tarifa, sus almas no.
Una familia argentina que viajó atrás mío en el avión se quejó todo el vuelo de que el aire acondicionado estaba muy alto, la comida no era variada y la película ya la habían visto.
Mi amigo marroquí, está muy contento, trabaja en la recolección de frutos, gana lo que nunca en su vida. Su principal preocupación es conseguir pronto los papeles (ya lo deportaron dos veces y preferiría no repetir la experiencia del camión). La familia argentina, vecina nuestra, está muy triste, hace un año que residen acá, todavía no tiene ni auto ni tevé por cable.
¿Qué es lo que uno viene a buscar?...hay que tenerlo claro, sobre todo porque podemos encontrarlo antes de lo previsto, o quizás no lo hagamos nunca.
Si buscamos tener cosas para ser felices, seguramente suceda que encontremos cosas...la felicidad no necesariamente está tan lejos. Ojalá, cuando viajáramos, la aduana nos retuviera nuestras miserias, nuestras limitaciones, pero estas vienen con nosotros. En general quien hablaba más de lo que hacía allá, repite esa moda acá. Somos los mismos, nada es tan distinto. Esta es una sociedad que está pasando un momento más prospero, pero no es más justa. No está mejor repartida la riqueza, ni se da el verdadero valor al trabajo. No es un modelo tan distinto de sociedad.
Un guerrillero vencido comentó un día que fue clave en su derrota no considerar que ni todos los enemigos eran malos ni todos sus compañeros eran buenos. Lo mismo nos pasa a nosotros. Cuando mis amigos me preguntan si acá hay discriminación lo primero que pienso es: ¿En Uruguay no?... ¿seguro?...había que hacerles esa pregunta a los homosexuales, a los negros, o para estar más en tema a los extranjeros...recuerdo dos cosas claves: un chileno en mi facultad me contó lo discriminado que se sentía (podía ser una impresión subjetiva). Un compañero de Universidad dijo un día que antes de poner matrícula no había que dejar que entraran chilenos (ni una cosa ni otra le respondieron varios). Acá hay discriminación: si y no. Igual que allá. A muchos les encanta el intercambio, otros lo ven como la excusa perfecta para todos los males: aumenta la delincuencia(por la inmigración), el SIDA( los inmigrantes), la prostitución, la droga, la falta de empleo, etc.. También hay quienes piensan. Igual que allá.
Un profesor titular de la Universidad pública gana 1800 euros... ¿que bien no?...¿saben que posibilidad tengo yo o cualquiera de ustedes de ser parte del platel de docentes titulares de la Universidad de Sevilla?...0,00001% (lo pongo así para no ser pesimista)... no importa lo buenos que sean en la materia que quieran... se los aseguro.
Una amiga me pidió que averiguara la posibilidad de ser "visitador médico", ese era su trabajo allá y le gustaría conseguir algo de eso acá. "A mi también me gustaría conseguir eso", me respondían a todos los de aquí que les pregunté. ¿Estoy queriendo decir que es imposible conseguir un buen trabajo?. No, estoy diciendo que también aquí, el trabajo está en crisis. Y lamentablemente es cada día más difícil conseguirlo, sobre todo sin papeles. De este tema puedo contar no un caso sino cientos, (trabajo en una fundación que ayuda a los migrantes), es uno de los problemas más graves y que muchos pasan increíblemente por alto. Hay personas que se han vuelto y que los han vuelto, y el problema fueron los papeles. En ese tema, además, nadie informa bien, ni la embajada, ni las oficinas de acá, ¿qué casualidad no?...El problema es que hay que estar muy informado, muy asesorado, porque ahora y cada vez más, piden tener los "papeles" hasta para hacerte trabajar sin contrato.
¿Los dentistas trabajan bien?...en general si... lo que nadie te dice es que para trabajar tenés que homologar el título, y para eso demorás un mínimo de un año y medio.
Hay que buscar la forma de asesorarse bien.
Existe una ley absolutamente discriminatoria (la de extranjería), cuando me preguntan si hay discriminación y uno está tentado en decir que no, se da el mismo fenómeno que vivimos a diario los uruguayos, nos quejamos de la economía pero muchos no razonan que esta es consecuencia de su voto. Los políticos que votaron esa ley fueron electos por la mayoría, y mientras a ellos no les falte el pan, seguramente los vuelvan a votar. ¿Hay discriminación?. Cada vez que dijiste "gallego de mierda", "negro sucio", "mariconazo"...¿era discriminación?...Es tan frágil esa frontera que un marginador puede ser marginado en un segundo. Si no fuéramos hipócritas esto serviría para crecer.
"Yo a los moros no los banco", me dijo uno el otro día. Da asco ver que alguien es capaz de decir algo así...el que me lo dijo hace más de 10 años que vive en Sevilla, es uruguayo.
"Extranjeros no contrato", me contestó el dueño de un restaurante cuando en mis primeros meses acá busqué laburo de lo que fuera...
"Prefiero un español", contestó una voz en Madrid al ofrecimiento de un grupo andaluz de investigación de incluir en el trabajo a un uruguayo (la que prefería un español era chilena).
"Nuestra facultad era mejor antes de que llegaran los uruguayos y los colombianos", declaró una profesora argentina en el postgrado de Sevilla refiriéndose a Córdoba La Docta, ante sus declaraciones, los presentes (en su mayoría españoles) se levantaron y se fueron. Ya ves hermano, no hay que viajar muy lejos para ser un sudaca. El sur se lleva con orgullo o no se lleva. Es como la clase social a la que perteneces, o te reflejas en ella o en la de arriba. ¿Te acordás que te decía vamos a juntarnos con nuestros hermanos, con los que estamos en la misma, con los que comparten nuestro sueño de igualdad y diversidad?...
Volver. En las mejores condiciones posibles. Esa es la meta. Poder volver pronto. ¿A qué?...me preguntaron. A estar donde más se está. Claro que más que donde a mí me preocupa a que... la función, el rol, el papel. La guerra, el hambre, el miedo, son terrores que te hacen escapar y se pueden vencer.
Hay quien dice que se viene por sus hijos, yo lo veo como un motivo más pero no como "el motivo". Si hubiese sido el factor por el que mis padres se fueron de Galicia, ¿qué dirían hoy que yo vivo acá?. Es una decisión nuestra, y lo que nosotros le enseñemos, la vida que le demos no depende solo de lo económico. Claro y no olvidemos, estamos hablando de luego de satisfechas las necesidades básicas. Viene bien recordar que en muchos grupos sociales, en nuestros países y en Europa, hay familias que no tienen para comer, pagarse un techo, la luz, etc. Está bien, si no comen no crecen, pero si comen todos los días en Macdonalds: ¿crecen o engordan?.
Los hijos y su futuro son unas de las causas que más he escuchado para la emigración. El lema de la escuela de mi hijo es "Yo tengo un cole con todos los colores". Si fuera por su apuesta a la diversidad, su programa bilingüe y su reafirmación en la enseñanza pública se diría que es el mejor lugar del mundo para estudiar. Pero fiel al lema "Hay de todo en la viña del Señor", te cuento que en el liceo de mi sobrino hay una clase en la que están todos juntos los emigrantes y los repetidores. Cada vez que lo cuento me suena a lo de "La Vida es bella":"Prohibido entrar judíos y perros"...¿te acordás?. Luego viene la selectividad, el pago de matrícula para la Universidad (es cierto dan un par de becas como para dormir con la conciencia tranquila). En nuestro país también se piensa(y se ejecuta) la forma de filtrar la entrada a los estudios terciarios, filtrarla para quien no tiene dinero claro. Nunca se apuesta a educar , a formar , a orientar las vocaciones, a potenciar los talentos....eso nunca, ni acá , ni allá.
Así como en otro momento insistí que el dinero no es todo, ahora quiero decir que en general o es un gran catalizador o un gran argumento. No olvido esa sensación de desazón, desesperanza, aplastamiento moral, ver el recibo de la luz y no poder pagarlo, mes tras mes. Muchas veces dije: me pongo a trabajar de lo que sea(pero "lo que sea" no se consigue fácil y pagan peor), eso explica que si tenés que trabajar de lo que sea acá, no te importe, sabes que es el principio, no el final como allá, y lo que te pagan (en general) no es tan indigno como para no poder pagar la luz. Por eso insisto en el límite de la dignidad, de la subsistencia , de las necesidades básicas satisfechas.¿O acaso alguien se anima a sugerirle a alguien sin trabajo y al borde del hambre que no emigre y se la busque donde sea?. Una persona en Uruguay (por supuesto alguien al que nunca le faltó nada) me comentó que le parecía mal que la gente se fuera a trabajar de lo que sea, y "que se piensan que en otro lado es mejor y blabla".. Siempre se las arreglan para hacerte sentir culpable a vos. Es increíble, nuestro patético mandatario se lava las manos del desastre económico, quienes lo votan dicen "que mal está la cosa será por el clima", y encima cuando hablan de la inmigración dicen "que mal la gente se va y no se queda". Todavía recuerdo la sensación de frustración y saturación, por eso la respeto, por eso me parece importante avisar , informar, ser realista, pero no juzgar, ojalá pudiésemos realizarnos en nuestra tierra, ojalá entendiéramos que todos tenemos derecho a elegir donde vivir, que "las fronteras se mueven", que no elegís donde nacer pero si podés elegir donde vivir, en todo caso lo que importa es que te comprometas con tu lugar, con sacarlo adelante, no con tu salvación individual, sino apostando a tus semejantes.
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